Por la Virgen del Camino Luminoso,
En Villa Maravilla estamos que no cabemos en nuestros caparazones de gozo. Hoy hemos hablado con dos de bellezones al agua en el andén del metro (tsunami de chichi) y los lectores de las euro-crónicas se han disparado. ¡Pero bueno! Lo que hace una buena difusión en redes sociales (gracias Fiscala Pérez).
¿Redes Sociales y Eurovisión? Por supuesto… Este año Eurovisión y Facebook es sinónimo de… San Marino. La representante es Valentina Monetta, cajera de una tienda de suvenires en la plaza del Castello.
Ay Valentina, ¡Qué papelón! Siento no poder decir cosas buenas, ni siquiera de cachondeo. Parece el proyecto de final de curso de la asignatura “Introducción a los últimos puestos de Eurovisión”. La Yola Berrocal de Ukrania se la va a comer en el Euroclub. Otro cadáver eurovisivo...
Como habréis podido ver, la canción trata de Facebook, pero claro, en Eurovisión no se puede hacer publi de marcas, así que lo han tuneado… Valetina, preferiría, mira lo que voy a decir, tres minutos de poyeyazos de Soraya.
En fin, ya tengo mi canción pipi:
San Marino: cero patatero
PS. Antonio Tena, no me vuelvas a pedir país para las crónicas. He tenido que beberme media botella de Maria Brizard para resistir una segunda audición del tema…